martes, 26 de agosto de 2014

Libélulas y caballitos del diablo: acariciando cuentos y leyendas.

Es uno de los caballitos del diablo de mayor tamaño que podemos encontrar en el País Vasco. El nombre de este odonato, perteneciente al suborden de los zigópteros es: Calopteryx virgo meridionalis Séys 1873.
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Con un tamaño aproximado de 5 cm, presenta un gran dismorfismo sexual. Las fotos son de una hembra.
Su hábitat preferido es el de aguas corrientes, riachuelos y ríos bien oxigenados.
Las fotos fueron obtenidas este domingo en el río Altube.
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Las alas de los machos son de color azul oscuro, casi negro, salvo en su base que son transparentes. En las hembras son de tonos marrones dorados, más claras por nuestras latitudes.
Los individuos inmaduros, machos y hembras, tienen gran semejanza.
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Las larvas se desarrollan durante dos años. Los machos adultos son muy territoriales y las hembras, frecuentemente se agrupan. Esta especie posee un cortejo muy llamativo, que se prolonga también tras la cópula (durante unos 30 segundos) durante la puesta, con una actitud de protección y estimulación por parte del macho hacía la hembra. Los machos muestran su captóforo elevando y curvando su abdomen, también aletean lentamente, en vuelo o posados, para llamar la atención a las hembras u otros machos. 
En la península Ibérica habita la subespecie meridionalis.  
Extraído del libro: "Libélulas de Bizkaia" de Iñaki Mezquita Aranburu.
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Su periodo de vuelo es de finales de mayo a septiembre. Siendo su estatus cada vez más escaso.

CUENTOS Y LEYENDAS RELATIVOS A LAS LIBÉLULAS Y CABALLITOS DEL DIABLO. 

COMO CONSEGUIR QUE SE POSEN EN LA MANO.


Hay bastantes leyendas y cuentos en diversos países sobre estos insectos,  en algunas no distinguen entre zigópteros (caballitos del diablo) y anisópteros (libélulas) , en otras sí se hace patente la diferencia.

- Hay una historia que nos habla de los orígenes de las alas de las libélulas. 
En un principio las libélulas no tenían alas y por lo tanto no podían volar, encontrándose apenada por dicha circunstancia, un buen día una libélula fue donde el Creador con la intención de poder tener unas alas hermosas.
El Creador del dólar pena que pesaba sobre la libélula decidió concederle unas hermosas áreas. Estas eran realmente bonitas y maravillosas que le permitían a la libélula efectuar unos acrobáticos vuelos. Hasta el punto que una envidiosa mariposa intento poseer las aras de la libélula sin conseguirlo.
La libélula pese a esas maravillosas alas persistió en su humildad y que era la misma que la que tenía cuando acudió al Creador, por ello este le concedió definitivamente las alas.

Que un insecto se pose sobre nosotros no tiene nada de particular. Pensemos en una mosca: se posa cuando quiere. La cuestión es que ello se produzca cuando nosotros deseemos y no dejarlo a la voluntad o casualidad del odonato. 
Es de perogrullo, pero lo primero es ver al insecto. Una vez localizado se esperará a que se pose en la vegetación.
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A continuación los movimientos que hagamos para acercarnos serán lentos y armoniosos. Sin prisas nos ganaremos su confianza y máxime considerando  que sus ojos pueden tener más de 30.000 facetas, lo que unido a la increíble movilidad de su cabeza hace que nada escape a su atención.
Para seguidamente  invitarle que pase de la ramita en la que esté posada a nuestra mano o dedo. Es la fase más delicada ya que ha de hacerse son suma suavidad y delicadeza de movimientos.


-Hay un cuento peruano que fija el origen del caballito del diablo. Se dice que en un pueblo tranquilo apareció un joven muy charlatán. Cuando en el mismo le preguntaban sobre su procedencia, contestaba que era pariente del diablo. Verdaderamente en el pueblo su labor era como la de la mala hierba: engañaba a la gente, levantaba falsos testimonios, y ponía a unos contra otros. Convirtiéndose el apacible pueblo en un verdadero infierno.

Ante ello los vecinos del pueblo acudieron a la ayuda de unos brujos los cuales le dieron de probar una pócima que le transformó en un insecto al instante al que le pusieron por nombre chinchilejo, que es así como se llaman los caballitos del diablo en este lugar de América.

La simpática "caballito del diablo" o ¿más bien debiéramos decir "yegua del diablo"? empieza a tantear su nuevo posadero y tranquilamente se nos irá a la mano.
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Para a terminar subida en el dedo.

-En  Europa a las libélulas y caballitos del diablo se les ha visto en ocasiones como siniestras. Así en Rumanía se dice de las libélulas que son caballos poseídos por el diablo. En los países escandinavos los odonatos son los encargados de pesar las almas de las personas. En otros países se les asocia con las culebras y como ya se ha visto con los caballos. 
En Euskadi no existen leyendas o historias particulares sobre los odonatos como sujetos protagonistas. Sin embargo si que forman parte de la nutrida cohorte de seres mágicos.
Suelen ser acompañantes de unas protagonistas mágicas y enigmáticas: las lamias y brujas.


Una vez en el dedo la podemos observar de otra manera...
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Es relativamente sencillo. En el rato que estuve fueron tres las que se pasearon.

-Esta leyenda que tiene que ver con la muerte, la copio literalmente de aquí ya que está narrado de una manera realmente poética. Antes conviene saber que en el ciclo biológico de los caballitos del diablo la hembra deposita los huevos en el agua, pasando el estadio de ninfa en este medio y posteriormente seguir el resto de los estadios en el medio aéreo o terrestre.

“Cuenta una leyenda que en un lago había muchos caballitos del diablo. Ellos observaban que cada y cuando algunos de ellos subian por medio de alguna rama a la superficie del agua y jamás regresaban. Esto primero les interesaba, luego los aterrorizaba, pues se preguntaban que seria de los que se íban, que pasaría una vez que salian del agua? Y les preocupaba tanto estas preguntas que hicieron una junta de todos los caballitos del diablo de ese lago e hicieron un pacto entre ellos. 
 Ellos pactaron que el siguiente que saliera del agua, tenía que regresar y contar todo de lo que pasaba y existia arriba del agua. Pero salían uno, y otro, y otro y no regresaban, pues una vez fuera del agua era tan maravilloso tener alas y poder volar y tener todo el
 mundo para recorrer que si acaso se acordaban de su pacto, decidían que no era posible describir con palabras lo que era tener alas y todo un mundo y además ya cada uno lo descubriría por si mismo a su tiempo”.


Y pues es obvio verdad? ... que somos igualitos a esos caballitos de la leyenda. La muerte es ese gran misterio que a veces nos intriga y a veces nos da temor. 
 Y muchos hay que hacen pactos con sus seres queridos de que si tu te vas primero y existe algo regresas y me avisas. 
 Y muchos hay que consultan con dizque psiquicos, pues tienen ese afán de querer saber del más allá. 
 Y muchos somos los que lloramos la partida de seres queridos, como si algo horrible les hubiese pasado cuando es todo lo contrario.

En otras ocasiones permiten que se ¡las acaricien!, como esta libélula que tuve la ocasión de tocar sus alas, en una tarde de berrea, sin que se fuera volando.
Nota: la diferencia entre libélulas y caballitos del diablo aquí.
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Para el pueblo navajo las libélulas simbolizan la pureza del agua. También son un símbolo de renovación tras periodos de crisis. Siendo un reflejo de la ilusión, el cambio, el espíritu libre y salvaje.

Sin embargo es en el mundo asiático donde los odonatos y en especial las libélulas adquieren un superior valor místico y trascendental. 
Son símbolos de fuerza, felicidad, además de un exponente en el arte y  la literatura. Conviene recordar que la mitología antigua Japón era la tierra de las libélulas de ahí el nombre antiguo de Akitsushima.

Termino con esta breve filmación (30 segundos) de lo indicado.


https://youtu.be/81ivR25xP2U




  También, y puede que sea lo importante, supone estos momentos compartidos con el insecto  el intentar observar de una manera holística la Naturaleza.

2 comentarios:

  1. La próxima vez que vea a alguien apuntando a algo, no miraré que lo que apunta sino al dedo. No vaya a ser que se haya posado algún político reencarnado (jeje). Un saludo. Armando

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  2. Eso, eso Armando tendremos que mirar el dedo y no lo que señala ;-)

    Un abrazo.

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